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El deporte no tiene género. Un pequeño homenaje a las mujeres deportistas.

por Noelia
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Desde Bwin está llevando a cabo una iniciativa para homenajear a las mujeres deportistas, y nosotras hemos querido aportar nuestro granito de arena a esta campaña.

Parece que las mujeres siempre tenemos que demostrar el doble en muchas situaciones, y en el deporte también: cuando hacemos algún deporte mayoritariamente masculino, o en los deportes que hay liga femenina o gran presencia femenina siempre hay una cobertura de segunda.

Es un hecho con el que muchas mujeres conviven y sobrellevan demostrando día a día su valía y viviendo haciendo lo que verdaderamente les gusta, abriendo camino a las que vienen detrás. Sobre todo cuando hablamos de deportes de alta competición, donde tienen mayor visibilidad.

María de Villota: un ejemplo de coraje y superación.

El deporte no tiene género. Un pequeño homenaje a las mujeres deportistas.

María de Villota ya era un ejemplo antes del accidente. Se hizo un hueco gracias a su tesón, talento y trabajo en el mundo de la F1, un deporte de élite muy cerrado para las mujeres en general que aunque poco a poco van aumentando en número en puestos directivos y otros, aún es claramente minoritario. Ella consiguió un asiento en una escudería y rompió estereotipos.

En casa siempre se ha visto la F1, el bloguero consorte tiene pasión por este deporte desde muy pequeño, heredada de sus padres que ya le llevaban por los circuitos cuando aún no era un deporte demasiado conocido en España. Las carreras son sagradas, así que veíamos a María de Villota en las retransmisiones, y te vas familiarizando con ella como suele pasar cuando ves a alguien a través del televisor. Su accidente me impactó muchísimo, a veces vemos las carreras sin darnos cuenta de todo lo que se están jugando, del verdadero peligro que corren en cada curva, y la habilidad que requiere.

Toda la fuerza, todo el coraje que ya tenía María de Villota se hizo más evidente para el público general después de su accidente. Salió adelante, volvió a las retransmisiones contando su experiencia, hizo ponencias, y fue una lección de coraje y demostró que a pesar de que la vida puede quitarte aquello por lo que has luchado hasta ese momento se puede seguir  adelante, volver a empezar y encontrar tu camino. Para mí fue una auténtica luchadora antes, durante y después.

– – –

Cuando me puse a escribir el post me vino a la mente cuando Lara y yo éramos muy jóvenes y tuvimos una época en la que hacíamos surf. De aquella no era demasiado común encontrarte con chicas que hicieran este deporte en Gijón así que llamaba bastante la atención. No nos pongo de ejemplo,  pero sí me gustaría compartir las sensaciones que tuvimos practicando un deporte que se suponía que no era para nosotras.

El deporte no tiene género. Un pequeño homenaje a las mujeres deportistas.Fotos de la prehistoria: ni móviles, ni Instagram, ni cámaras de megapíxeles.

Yo tenía 19 años y Lara 15 y pasamos unos meses viviendo prácticamente en la playa con nuestros corchos. Llegamos un día, nos pusimos el traje y entramos. Sin más. No conocíamos a nadie que lo practicara, y escogimos una escalera al azar para sentar nuestra base de operaciones. Recuerdo perfectamente que las primeras veces que entrábamos al agua se reían de nosotras, nos decían esas tonterías que suelen decirse a las chicas y mujeres cuando hacen algo que no es lo normal. 

Pero día tras día volvíamos e intentábamos aprender y mejorar. Nunca fuimos grandes corcheras ni hicimos filigranas, pero lo pasábamos genial. Nos encantaba entrar al agua, y las horas pasaban volando. Empezamos a entrar mañana y tarde y a disfrutar sin importarnos que pensaban el resto de los que estaban allí. Y al poco tiempo empezaron a respetarnos, a enseñarnos ciertas cosas básicas y trucos  e incluirnos en lo que se suele llamar locales. Tengo muy buenos recuerdos de esa época, incluso de aquellos días en los que la ola te golpeaba tan fuerte que enterrabas la cara en la arena ;)

Con esto quiero decir que si eres mujer y haces un deporte que normalmente no es mayoritario encontrarás incomprensión, burlas y tonterías de la gente que esta fuera de tu círculo pero tus compañeros de deporte o quien lo practique verá en ti un igual (o un rival en competición), que ama ese deporte y que tiene las mismas sensaciones cuando lo practica.

La segunda lección que saqué de aquella época es que no dejes que otros te marquen lo que puedes o no hacer, céntrate en lo que a ti te apetece y que para disfrutar del deporte no hace falta ser un crack.

Y para vosotras ¿quién es vuestro referente?

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1 comentario

María 26 febrero, 2014 - 15:46

Muy interesante y motivador el artículo de hoy. Yo no hago ningún deporte minoritario. Pero puedo sentirme igualmente identificada con el artículo al haber tenido una formación puramente científica, y ahora estar más encaminada a las artes.
Cuesta conseguir que tu círculo más cercano entienda las satisfacciones que te produce algo totalmente distinto a lo que venías haciendo y que no tiene nada en común con ellos y tus gustos hasta ahora.
Supongo que con paciencia y constancia, al final acaban entendiendo que esa es tu pasión, lo vuestro el surf en su momento, y lo mío los papelitos :)
Saludos!

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